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Novedades del 10.12.2009
 
UNA JUEZ DENUNCIA QUE MILES DE HOMBRES SON DETENIDOS INJUSTAMENTE POR PRESUNTOS MALTRATADORES
La juez María Sanahuja denuncia otra vez el feminazismo

«Miles de hombres son DETENIDOS por presuntos casos de maltrato que luego acaban en nada»

Cuando María Sanahuja habla sobre malos tratos es imposible que no surjan reacciones críticas desde sectores hembristas.

Es tajante y se mantiene en que la Ley de Violencia sobre la Mujer es
un fracaso. Y que miles de hombres son detenidos por denuncias falsas
por razones sexistas: su sexo es políticamente incorrecto. El gobierno
hembrista del PSOE está encarcelando masivamente a una parte de la
sociedad: cualquier varón que sea denunciando, aunque sea sin pruebas o
mediante denuncias falsas.

He aquí un extracto de la entrevista que ha realizado la juez Sanahuja para el diario La Razón.

- Creo que ya son más de cien. La verdad es que son muchísimos, y
espero que el Tribunal Constitucional responda. Si cada año se
interponen más de 140.000 denuncias por malos tratos, y nos dan datos
de lo que ha ocurrido finalmente con 8.000 o 10.000 casos, ¿qué ocurre
con el resto de miles? No nos dicen qué pasa con el resto. La
presidenta del Observatorio dijo, al cumplirse un año del
funcionamiento de los Juzgados de Violencia Doméstica, que el 59 por
ciento de los casos son archivados o sobreseídos.

- ¿Y qué sucede entonces?

- Como cada vez que se produce la denuncia se da la detención inmediata
del individuo, supone que son miles de individuos detenidos al año en
este país por supuestos malos tratos a sus parejas, en casos que luego
acaban en nada. No creo que proceder a la detención inmediata sea
razonable sin realizar investigaciones mínimas, porque supone pasar dos
noches en el calabozo, y eso causa traumas.

- ¿Y cómo afecta esto a los jueces?

- Actuando de esta manera indiscriminada, sin una investigación -que es
el factor clave-, los jueces no somos capaces de detectar los casos
graves de violencia, y se nos siguen muriendo el mismo número de
mujeres o más, que supone el despliegue de una gran cantidad ingente de
medios que no llegan para ofertar ayuda a los casos más necesarios. El
autor del libro también achaca todos los problemas de esta ley al
presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuando la Ley de
Violencia sólo acentúa una línea iniciada y ya perversa por sobre todo
el último gobierno del Partido Popular, que modificó el Código Penal y
la Ley de Enjuiciamiento Criminal en 2003, que fue el que inició toda
esta dinámica. Mi primera rueda de prensa sobre este tema fue en 2004,
y la ley de violencia ni siquiera estaba en el Parlamento. Y ya se vio
que no se estaba yendo por el buen camino.

-¿Cuál es su queja?

- No se puede actuar impunemente contra el hombre por el simple hecho
de ser hombre, por lo que se debe denunciar la vulneración de los
derechos fundamentales que se está realizando en nuestro país. Sobre
todo porque no se está consiguiendo el fin de la ley, ya que no se está
ayudando a las mujeres que sufren los casos graves de maltrato. A mí me
emociona cuando voy al colegio a buscar a mis hijas y muchas abuelas me
dicen que no ven a sus nietos porque con la aplicación de un derecho de
un modo abusivo se les está negando no a muchos padres, sino también a
muchos abuelos, el volver a ver a sus nietos.

- Hablemos de cifras.

- Si el Observatorio dice que en un año hay 8.495 sentencias dictadas
por los Juzgados de lo Penal, de las que un 39 por ciento fueron
absolutorias, que son 3.273, significa que hubo unas 5.200 condenas.
Alguna más habrá en conformidades en los Juzgados de Violencia, pero
quiere decir que de las 140.000 denuncias que hay al año, el porcentaje
de condenas puede ser ¿10.000? ¿O 20.000? ¿Y qué pasa con las 120.000
restantes, resultantes de todos aquellos a los que hemos detenido?

- El Observatorio del CGPJ dice que sus declaraciones son «ofensivas».

- Somos pocas las personas que manifestamos públicamente lo que
pensamos. Sí es cierto que mis palabras tienen más repercusión
mediática que lo que dicen mis compañeros en voz baja en los pasillos.

- ¿Los jueces a los que usted representa la apoyan en su postura?

- Con mis compañeros no he tenido ningún problema, al contrario.
Después de mi primera rueda de prensa recibí aplausos de los compañeros
de la Junta de Instrucción de Barcelona, y lo único que hice fue decir
en voz alta algo que los demás decían en voz baja. Es cierto que
decirlo en voz alta supone recibir un aluvión de críticas, pero yo creo
que ya se ha abierto una pequeña brecha para que muchos digan lo que
está pasando. Yo siempre digo que cualquier persona vaya a los juzgados
de lo Penal, que son públicos, para que se vea lo que estoy diciendo,
qué ocurre cada día y que no me lo estoy inventando, como que por
supuestos muy leves se están pidiendo penas muy altas. Por un «vete a
la mi****» de un marido a su esposa, se están pidiendo nueve meses de
cárcel. Por un «te vas a enterar» durante un proceso de ruptura, o por
un empujoncito que no causa lesión se están pidiendo también penas
altísimas.

- ¿Qué necesitan los jueces?

- Se está empleando una cantidad ingente de dinero pero de una manera
desorganizada. Pedimos que alguien se encargue. En la ley debería
haberse fijado una figura para organizar los distintos departamentos de
la Administración
-con Sanidad, Educación, Justicia, Interior y con Bienestar Social-
para que no se repitan Oficinas de Atención a la Víctima que están
informando de una manera desorganizada y distinta unas de otras. Se
están repitiendo unas ayudas y no se están garantizando otras. Hay que
ordenar esta situación. El resultado es que tenemos a varias
administraciones haciendo lo mismo, pero como no se coordinan y como no
se han fijado los criterios de actuación, se ayuda mal a las víctimas.
Y además se deben ofertar los servicios que hacen falta. Por ejemplo,
se han puesto casas de acogida donde no hay nadie, y luego faltan
plazas en los lugares donde se necesitan. Y son una buena idea, a la
espera de que se haga una investigación inicial.

- Entonces, sugiere usted que debido a la presión mediática sobre este asunto se están realizando detenciones sin pruebas.

- Sí, porque la Policía tiene pánico a que una mujer presente una
denuncia, que no se proceda a la detención inmediata y luego pase algo,
porque entonces van a hacer a la Policía responsable de esta situación.
Por eso lo que hace es, por prevención, detener a casi todo el mundo, a
menos que vean una situación realmente escandalosa en la que no sea
necesario, pero esos son pocos casos.

- Y entonces empieza el colapso judicial.

-Así es, ya que luego nos los traen a los juzgados de guardia o de
violencia doméstica. Y el juez, que tiene en una mañana infinidad de
casos -e invito a cualquier persona a que lo vea- tiene que ver en
minutos, y con las simples declaraciones de uno y otro, qué resuelve.
Lo más sencillo, en prevención, es dictar una orden de alejamiento, es
decir, expulsar a uno de los cónyuges de la casa, que siempre es el
señor, claro. Normalmente, en los juzgados tampoco se realiza una gran
tarea de investigación, porque principalmente ésta es una labor de la
Policía. ¿Y qué hacemos? Si devolvemos a la Policía tal cantidad de
órdenes, son incapaces de proteger a nadie. Por eso necesitamos datos
suficientes para saber qué casos son los realmente graves. Y la
saturación es importante. De cuatro asuntos civiles se resolvió sólo
uno. Son unos juzgados con una congestión mayor que la sala primera del
Tribunal Supremo.

- ¿Qué pide usted para solucionar estos problemas?

- Es imprescindible la modificación inmediata del Código Penal para
tipificar hechos graves con penas graves, definir qué es maltrato. Eso
es un clamor. Se ha hecho un Derecho Penal de autor, en el que se
castiga a un hombre por el simple hecho de ser hombre, y esta fórmula
ya ha sido desterrado de todos los países del mundo.

http://www.forosperu.net/showthread.php?t=90434


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